Tu mochila y tu cuaderno de campo
Empaca ligero y preciso: cesta rígida que respira, navaja con cepillo, bolsas de tela, agua, una capa contra la burja y calzado que abrace el tobillo. Un cuaderno de campo, lápiz y cámara modesta ayudan a fijar olores con palabras y sombras. Anota coordenadas, altitud, árbol asociado y clima; esos detalles transforman intuiciones en conocimiento. De vuelta a casa, comparte tus hallazgos, pregunta a quien sabe más y, si te gustó la experiencia, suscríbete a nuestras próximas salidas para seguir aprendiendo juntos.